Apuntes de campaña/4

Sentido común

Entre los tediosos avisos propagandísticos que nos obsequia la presente campaña electoral se halla uno que ilustra a la perfección el espíritu que mueve a buena parte de nuestros políticos y a los gurúes de las agencias de publicidad que los asesoran. Se trata de una maravillosa y singular pieza que nos invita a suspender cualquier actividad reflexiva y a arrojarnos en brazos del sentido común.

Su protagonista es precisamente un señor llamado Sentido Común, cuyos afanes parecen encaminados a persuadirnos de que renunciemos a cualquier pretensión reflexiva y nos dejemos guiar por el perfume de la dudosa sabiduría popular o por aquello que pertenece al orden de lo obvio.

Tan es así que el señor Sentido Común se siente autorizado a no argumentar ninguno de sus lapidarios juicios ni a refutar los de sus imaginarios rivales. Es lo que tiene el sentido común: pretende extraer su fuerza del carácter masivo de una creencia, de la seducción que ejerce lo aparentemente obvio y de la (injustificada) confianza que nos inspiran nuestros sentidos. Apenas un ejemplo: al señor Sentido Común le parece de sentido común la propiedad privada sobre un bien escaso como la tierra. Hasta tal punto que no le parece necesario siquiera defender la justicia de semejante orden legal ni de refutar la sugerencia de un candidato que opina lo contrario. Va de suyo que no todo lo que se opone al sentido común, en éste o en cualquier otro asunto, se transforma automáticamente en razonable. En tanto que sensación o imagen, la primera apariencia puede ser verdadera o falsa y únicamente el juicio intelectual sobre la misma puede decir algo cierto al respecto.

La propiedad privada sobre la tierra es una cuestión eminentemente política que debería abordarse sobre la base de criterios tales como la justicia, la preservación de ese recurso natural o del que se quiera, pero nunca del sentido común. ¿Acaso dice algo el sentido común sobre la propiedad de la tierra?

Es asunto resbaladizo el sentido común. Hace unas décadas el sentido común les indicaba a los alemanes que los judíos constituían una raza inferior, lo mismo que los negros a muchos norteamericanos. El sentido común también dice que un castigo más severo disuadirá a los delincuentes de cometer eventuales fechorías, que es dañino que un niño tenga dos padres del mismo sexo, que los impuestos son un robo del Estado a los ciudadanos, que Artigas fue el padre de la patria, que los políticos son todos ladrones, que el trabajo dignifica o que el derecho de herencia es un derecho natural. Si fuera por el sentido común aún creeríamos que el sol gira alrededor de la Tierra. En los asuntos humanos, y la política es uno de los más eminentes, no hay peor consejero que el sentido común.

“El sentido común no es más que un depósito de prejuicios establecidos en la mente antes de cumplir dieciocho años”, dijo Albert Einstein, que evidentemente no se dejó seducir por el sentido común. Para Heidegger “el sentido común del hombre tiene su propia necesidad; afirma su legitimidad con la única arma que está a su alcance, esto es, la invocación a lo ‘obvio’ de sus aspiraciones y reflexiones”. Charles Darwin nos recuerda que “cuando se dijo por primera vez que el sol permanecía fijo y que el mundo giraba, el sentido común de la humanidad declaró que esa doctrina era falsa”. Y para Voltaire el sentido común de su tiempo era una razón tosca, una razón sin pulir, primera noción de las cosas ordinarias, estado intermedio entre la estupidez y el ingenio.

El sentido común obstruye la reflexión profunda, crítica, que permitiría conocer causas mediatas e inmediatas de los sucesos. La primera palabra del concepto sentido común alude a lo que “experimentan los sentidos” –no la conciencia ni la razón–, una “intuición”. Y la segunda, a la noción de “simple” o “no compleja”. Es decir, sentido común es una “intuición no compleja”, que no conlleva un gran esfuerzo intelectual, que sólo requiere de confianza o fe para justificarse. El sentido común vendría a decir que la mayoría siempre tiene razón.

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