¿Tendríamos peores democracias sin campañas electorales?

19 de abril de 2016

Publicidad1Hay un dato que ya no nos podemos permitir ignorar: la mayor parte de los grandes casos de corrupción que han salido a la luz en los últimos tiempos en las democracias occidentales estuvieron de una u otra manera vinculados al financiamiento de las campañas electorales de los partidos políticos. Desde el caso Petrobras hasta la contabilidad paralela del PP español, pasando por la falsificación de facturas en la agencia tributaria de Chile y el famoso Mani pulite en Italia, en algún momento de su sinuoso y oscuro periplo el dinero de la corrupción se desvió hacia las arcas de los partidos involucrados en los escándalos. Y aunque en ninguno de esos episodios faltó quien se quedara con alguna “comisión” para remunerarse los servicios prestados, el dinero en juego no se puso al servicio del enriquecimiento personal, sino para financiar los siempre crecientes, incontrolables, multimillonarios gastos de campaña. Leer el resto de esta entrada »