Presuntos inocentes*

31 de octubre de 2019

Estamos jugando con fuego. No se puede colgar en la plaza pública a una persona sin pruebas, someterla a escarnio y eventualmente destruir su carrera e incluso su vida simplemente porque a alguien “le parece” o “sospecha” que esa persona violó algún derecho o ley. O incluso por tener hábitos que no se avienen a los valores morales imperantes, que en buena medida han sido cincelados por el feminismo. Lee el resto de esta entrada »